martes, 28 de mayo de 2013

Wicklow Lighthouse










Los faros son lugares fascinantes. Tal es así que Virginia Woolf escribió una novela sobre los faros en 1927, "To the Lighthouse".
En el sur de Dublin hay un faro donde se puede pasar la noche: Wicklow Lighthouse. Está justo al lado del pueblo Wicklow Town, y es el punto más oriental sobre el peligroso Irish Sea.
Se construyó en el siglo XVIII pero estuvo más de cien años vacío hasta que el Irish landmark Trust lo restauró.
Se puede alquilar todo el edificio (que tiene seis pisos; una habitación y baño en cada uno) por un fin de semana o una semana. El piso superior consta de dos habitaciones, un living y cocina.
A la noche se puede contemplar el mar de cerca o  salir a cazar el fantasma de The White Lady, que según  los lugareños  merodea el faro.











Fuente: Speak Up N 313

Traducción y selección: MK




The Commitments







The commitments es una película de 1991, dirigida por Alan Parker. Protagonizada por Robert Arkins, Johnny Murphy, Colm Meaney, Michael Aherne, Angeline Ball, Maria Doyle Kennedy, Dave Finnegan, Bronagh Gallagher, Félim Gormley, Glen Hansard, Dick Massey, Kenneth McCluskey, Andrew Strong, y un largo reparto. Es una coproducción de Irlanda, el Reino Unido y Estados Unidos, basada en la novela homónima de Roddy Doyle.
Galardonada con el Premio BAFTA 1992 : a la mejor dirección; mejor montaje; mejor producción y mejor guion. Fue la primera colaboración de la banda The Corrs.
Una comedia muy entretenida que se convirtió en ícono de una generación de jóvenes  irlandeses.



domingo, 26 de mayo de 2013

Samuel Beckett: Dieppe








1

una vez más el último reflujo
el guijarro muerto
la media vuelta luego los pasos
hacia las viejas luces

2

sigo ese camino de arena que fluye
entre el guijarro y la duna
la lluvia de verano llueve sobre mi vida
sobre mí mi vida que huye de mí me persigue
-y acabará el día de su comienzo

preciado instante yo te veo
en esa cortina de bruma que retrocede
donde ya no tendré que pisar estos largos umbrales movedizos
y viviré lo que tarda una puerta
en abrir y cerrarse

3

qué haría yo sin este mundo sin rostro sin preguntas
donde estar sólo dura un instante donde cada instante
cae en el vacío en el olvido de haber sido
sin esta ola bajo la cual finalmente
cuerpo y sombra desaparecen juntos
qué haría yo sin este silencio abismo de los murmullos
jadeando furioso hacia el socorro hacia el amor
sin este cielo que se alza
sobre el polvo de sus lastres

qué haría yo haría como ayer como hoy
mirando por el ojo del buey si no estoy solo
errando y virando lejos de toda vida
en un espacio endeble
sin voz entre las voces
encerradas conmigo

4

quisiera que mi amor muera
que llueva sobre el cementerio
y los callejones por donde voy
llorando a aquella que creyó amarme.



Samuel Beckett
Versión: Gerardo Gambolini,  Poesía Irlandesa Contemporánea, Tierra Firme, 1999




1
encore le dernier reflux
le galet mort
le demi-tour puis les pas
vers les vieilles lumières

2
je suis ce cours de sable qui glisse
entre la galet et la dune
la pluie d’été pleut sur ma vie
sur moi ma vie qui me fuit me poursuit
et finira le jour de son commencement
cher instant je te vois
dans ce rideau de brume qui recule
où je n’aurai plus à fouler ces longs seuils mouvants
et vivrai le temps d’une porte
qui s’ouvre et se referme

3
que farais-je sans ce monde sans visage sans questions
où être ne dure qu’un instant où chaque instant
verse dans le vide dans l’oubli d’avoir été
sans cette onde où à la fin
corps et ombre ensemble s’engloutissent
que ferais-je sans ce silence gouffre des murmures
haletant furieux ver le secours vers l’amour
sans ce ciel qui s’élève
sur la poussière de ses lests
que ferais-je je ferais comme hier comme aujourd’hui
regardant par mon hublot si je ne suis pas seul
à errer et à virer loin de toute vie
dans un espace pantin
sans voix parmi les voix
enfermées avec moi

4
je voudrais que mon amour meure
qu’il pleuve sur le cimetière
et les ruelles où je vais
pleurant celle qui crut m’aimer




miércoles, 22 de mayo de 2013

Eamon Grennan: Abandonando el jardín






Abandonando el Jardín


Tiempo de recordar otra vez
la última mirada que mi padre le dio al jardín,
de pie junto a la puerta para retenerlo todo
y todo lo que sabía del mismo
antes de ser acomodado lentamente en el auto
hacia el hospital. Los primeros narcisos de marzo
florecen deslumbrantes,
el ligustro sin podar resplandece
y unas rosas tenaces siguen inclinando
su cabeza hacia él mientras se va.
Verá la huella oscura de unas babosas
deslizándose en el pasto,
pero no dirá nada,
dejando que todo se desvanezca detrás de sí
como un dibujo de juventud-un rostro
que amó pero que no recuerda bien-
al igual que un nadador cede su cuerpo
al oleaje- un detalle
en la marea poderosa-
sintiendo su vastedad, su contenida
violencia y extraña paz. Así,
abandonando el control ya que las cosas
tenían que pasar, mi padre deserta
y se aleja de este pequeño espacio cercado
de brillo exhuberante que empieza
a resistir otra vez
lo que los días hacen, yendo y viniendo.


Eamon Grennan, Poesía Irlandesa Contemporánea, Tierra Firme, 1999

Versión: Gerardo Gambolini


Leaving the Garden


Time to remember again
the last look my father gave  the garden
standing at the gate to take it all
and all he knew of it in
before being slowly eased into the car
for the hospital. Early March
daffodils are in raving bloom
the untrimmed  privet bush glistens,
and some hardy heads at him as he goes.
he'll notice the dark finger-shapes
of a dozen slugs slithering
over grass, but says nothing,
letting it all fall behind him
like an early draft, a face
he loved but he cant´t quite remember-
the way a swimmer lets the swell
take his body with it- a detail
in that mighty
rise and fall-
feeling its hugeness, its contained
violence and curious peace. So
letting go his hold on where
things had to happen, my forsaking father
turns himself away
from this hedged-in small space
of hearty brightness that begins
to weather all over again
what the days do, coming and going.





jueves, 16 de mayo de 2013

Jimmy MacCarthy: Una Radiante Rosa Azul







Jimmy MacCarthy / Una radiante rosa azul

Una radiante rosa azul
 

Me deslicé rasante por oscuras aguas
sin sumergirme una sola vez
hacia las orillas de una mañana urbana
mucho más anhelante
por la primera luz
que las montañas
Ella, como un alma junto a mí,
baja con la gracia de un delfín
y despierta
secreta, natural y sana,
una criatura perfecta
de rasgos puros
y yo  soy como  el friki
con la piedra del alquimista
Coro
Aquellos que emprenden la búsqueda
aquellos que intentan comprender
alejados del camino ajeno
darán con una mano muy especial
algo sagrado
un tiempo sublime
y es el único modo
no me olvides entre la nieve
así fue siempre y será
para meditar su muerte y su vida
eternamente
Una radiante rosa azul
que sobrevivió dos mil años y aún perdura
para meditar su muerte y su vida
eternamente.

The Bright Blue Rose


I skimmed across black water
Without once submerging
On to the banks of an urban morning
That hungers first light much, much more
Than mountains ever do
And she, like a ghost beside me
Goes down with the ease of a dolphin
And awakens unlearned, unashamed, unharmed
For she is a perfect creature
Natural in every feature
And I am the geek with the alchemist’s stone
Chorus
For all of you who must discover
For all who seek to understand
For having left the paths of others
You find a very special hand
And it is a holy thing
And it is a precious time
And it is the only way
Forget -me-nots among the snow
it’s always been and so it goes
To ponder his death and his life eternally

One bright blue rose outlives all those
Two thousand years and still it goes
To ponder his death and his life eternally

Traducción: Osvaldo Ballina
Gentileza: Tuerto Rey, blog de Sandra Cornejo
Nota: En el video Jimmy MacCarthy no canta la canción en su totalidad.

miércoles, 15 de mayo de 2013

Nuala Ní Dhomhnaill: Dos Poemas









El asunto de la lengua
Deposito mi esperanza a bordo
de una barquichuela de palabras
igual que se deja una criatura sobre una cesta
entretejida
con hojas de lirio
reforzada en la base
con betún y pez
luego la dejo entre los juncos
sobre el angosto cauce que abre la banshee
a la orilla del río
mira a ver
por dónde la lleva la corriente,
Moisés, mira tú, invidente,
¿quién salvará a la Hija del faraón?


(Traducción del original de Rosana Herrero y Maria Smith)




El peinado fiel de Marianne



Habiéndose lavado las manos de agua para siempre,
ya no pueden ni siquiera volver a ducharse.
Restriegan los recipientes de la casa
con un Fairy concentrado de ceniza y orina,
más una pizca de arena,
y ponen tanto ahínco
que convencen tanto o más
que los anuncios de la tele.
Se exfolian con esencia de rosas
y se frotan el cuero cabelludo con champú seco
para hombres de la marca Boots,
o con meros polvos de talco.
De ciento en viento,
cuando se humedecen el cabello,
lo hacen con agua tibia del grifo,
que debe ser aplicada antes del atardecer
por la siguiente razón de peso:
Hace algún tiempo, una vecina
estaba trillando lino junto con sus dos aprendizas,
a quienes sólo les permitía lavarse el cabello
una vez finalizado el turno de tarde.
La faena se alargó hasta bien entrada la noche,
y como no hubiere señal alguna de descanso,
una de las muchachas se metió un copo de ceniza en la boca,
la otra una brizna de broza.
En torno a la medianoche se oyó un golpe en la puerta,
Y una voz gritó: “¡Al infierno
el vientre de ceniza! Pero quédese
el vientre de brezo – y lárguese por la puerta
el vientre que esté vacío!”
La mujer de la casa y la cenicienta
se esfumaron,
quedando la muchacha de brezo
para contar el cuento:
el cual ha llegado hasta nuestros días
para sobresalto
de sirenas adolescentes.


(Traducido por Rosana Herrero a partir de la traducción al inglés de Medbh McGuckian)



Nuala Ní Dhomhnaill (Lancashire, 1952) es una de las poetas más destacadas de Irlanda hoy. En 1957 su familia regresó a la Península de Dingle, reducto gaélico-parlante del Condado de Kerry, donde creció. Se licenció en University College Cork y después fue a vivir a Holanda con su marido. Luego se trasladaron a Turquía donde pasarían otros tantos años. Finalmente, regresó a su país, donde ha vivido desde 1980, en Dublín, con su marido y sus cuatro hijos. Su obra, que ha sido traducida a varios idiomas, ha merecido la atención de la crítica mundial gracias a la admirable labor de traducción al inglés de reconocidos poetas irlandeses contemporáneos como Seamus Heaney, Michael Harnett, Paul Muldoon, John Montague, Eiléan Ní Chuilleanáin, Medbh McGuckian, Michael Longley, etc .En 1991 recibió The American Ireland Fund Literary Award.. Entre sus títulos destacan An Dealg Droighin (1981); Féar Suaithinseach (1984); Rogha Dánta (1986); Pharaoh’s Daughter (1990, Enlish and Irish); Feis (1991); The Astrakhan Cloak (1992); Selected Poems (1993); Cead Aighnis (1998) y The Water Horse (1999). Nuala Ní Dhomhnaill es una de las pocas poetas de Irlanda que escribe exclusivamente en gaélico-irlandés y ha sido elogiada por sus esfuerzos para revitalizar su lengua dentro de la poesía moderna.

Nota: Un agradecimmiento a la poeta Concepción Bertone, que generosamente compartió la información y poemas que conforman esta entrada.




domingo, 12 de mayo de 2013

Aslan: This is





Aslan es un grupo de música rock de Irlanda. Es originario de Dublín, y es conocido por sus melodías de rock y sus letras introspectivas. Aslan se creó en el año 1983, aunque Christy Dignam y Joe Jewell ya llevaban varios años con una banda en el área de Finglas, bajo el nombre de Meelah XVIII. Sin embargo, no sería hasta 1986, cuando logran grabar su primer single, This is, editado por una independiente, que logra hacerse con la designación como mejor single del año en Irlanda.
El  primer álbum de la banda, Feel no shame,  fue muy bien recibido por la prensa británica, en pleno síndrome U2, (1988) . subió en los charts irlandeses hasta lograr un Disco de Oro, consiguiendo además buenas ventas en Inglaterra.

Discografía:

  • Feel No Shame (1988)
  • Goodbye Charlie Moonhead (1994)
  • Here Comes Lucy Jones (1997) (Este disco se editó en España en 1998, por la discográfica Big Bang)
  • Shame About Lucy Moonhead - The Best Of Aslan (1998)
  • Made In Dublin - Live at Vicar St. (1999)
  • Waiting For This Madness To End (2001)
  • Platinum (2005)
  • For Some Strange Reason (2008)




THIS IS:

These are the hands of a tired man,
This is the old man's shroud,
These are the eyes of the blood crazed tiger...
Staring at the maddening crowd,
This is the face of a teenage mother,
This is the child she bears,
This is the soul of her broken lover,
Searching for the smiles she shared,
These are the feet of the punished pilgrim
And in his book of punished love,
Tou see his eyes,
You see no surprise...
Waiting for a lie that's true.

Everybody hits you with this feeling
Nobody seems to understand
You stop, you look...
You're searching for the meaning
Wasting your life away

These are the dreams of a sleeping father
And in his long lost days,
He sees a child...
He sees his eyes...
Waiting for the price he's paid
These are the tears of a fallen idol,
And in his smile of shattered love,
You see his eyes...
You see no surprise...
You just see lights then realise

Here with you
No one here but you
No one moves but you
Nobody touches like you
You...
Nobody moves like you
But everybody hits you
Everybody knocks you down

These are the feet of a punished pilgrim
And to the book he prays
You see his eyes
You see no surprise
You just see lights then you realise 





Pangur Bán

















From the ninth-century Irish poem
Pangur Bán and I at work,
Adepts, equals, cat and clerk:
       His whole instinct is to hunt,
       Mine to free the meaning pent.


More than loud acclaim, I love
Books, silence, thought, my alcove.
       Happy for me, Pangur Bán
       Child-plays round some mouse’s den.


Truth to tell, just being here,
Housed alone, housed together,
       Adds up to its own reward:
       Concentration, stealthy art.


Next thing an unwary mouse
Bares his flank: Pangur pounces.
       Next thing lines that held and held
       Meaning back begin to yield.


All the while, his round bright eye
Fixes on the wall, while I
       Focus my less piercing gaze
       On the challenge of the page.


With his unsheathed, perfect nails
Pangur springs, exults and kills.
       When the longed-for, difficult
       Answers come, I too exult.


So it goes. To each his own.
No vying. No vexation.
       Taking pleasure, taking pains,
       Kindred spirits, veterans.


Day and night, soft purr, soft pad,
Pangur Bán has learned his trade.
       Day and night, my own hard work
       Solves the cruxes, makes a mark.
Source: Poetry (April 2006).





Anónimo

Pangur Bán

En blanco Pangur y yo, cada uno con su juego;
Fija en la caza su mente, yo en mi propia tarea.

Mejor que la fama humana, la paz del libro y la casa;
Igual que el blanco Pangur, que ejercita su destreza.

Solos en la casa, sin tedio, tenemos que trabajar;
Usando nuestra habilidad en un interminable juego.

Atrapa un ratón a veces Pangur el blanco, el héroe
También a mi me sucede el tener un sentido en la red.

Vigila el muro con ojo atento Pangur, y mi ojo que fue claro
Vigila el mundo del entendimiento, aún débil y cansado.

Se alegra cuando con habilidad un ratón ensarta en su garra
Me alegro yo de igual manera cuando aclaro una palabra.

Ninguno molesta al otro mientras estamos juntos.
Nos gusta nuestro oficio y con él a solas disfrutamos.

Responde Pangur ante si mismo del trabajo de toda la jornada.
Yo igual mi oficio: a entender encamino mi tarea.



Anónimo Irlandés Siglo XII ó IX
Versión de Jorge Aulicino  sobre una traducción  literal anónima: de Antonio Rivero Taravillo
Y la traslación al inglés de Seamus Heaney.







miércoles, 8 de mayo de 2013

Jorge Luis Borges: Irlanda









Antiguas sombras generosas no quieren que yo perciba a Irlanda o
que agradablemente la perciba de un modo histórico. Esas sombras
se llaman el Erígena, para quien toda nuestra historia es un largo
sueño de Dios, que al fin volverá a Dios, doctrina que asimismo
declaran el drama Back to Methuselah y el famoso poema "Ce que
dit la Bouche d'Ombre" de Hugo; se llaman también George
Berkeley, que juzgó que Dios está minuciosamente soñándonos y
que si despertara de su sueño desaparecerían el cielo y la tierra,
como si despertara el Rey Rojo; se llaman Oscar Wilde, que de un
destino no sin infortunio y deshonra ha dejado una obra, que es feliz
e inocente como la mañana o el agua. Pienso en Wellington, que,
después de la jornada de Waterloo, sintió que una victoria no es
menos terrible que una derrota. Pienso en dos máximos poetas
barrocos, Yeats y Joyce, que usaron la prosa o el verso para un
mismo fin, la belleza. Pienso en George Moore, que en "Ave atque
Vale" creó un nuevo género literario, lo cual no importa, pero lo
hizo deliciosamente, lo cual es mucho. Esas vastas sombras se
interponen entre lo mucho que recuerdo y lo poco que pude percibir
en dos o tres días poblados, como todos, de circunstancias.
De todas ellas la más vívida es la Torre Redonda que no vi pero
que mis manos tantearon, donde monjes bienhechores salvaron para
nosotros en duros tiempos el griego y el latín, es decir, la cultura.
Para mí Irlanda es un país de gente esencialmente buena,
naturalmente cristiana, arrebatados por la curiosa pasión de ser
incesantemente irlandeses.
Caminé por las calles que reorrieron, y siguen recorriendo, todos
los habitantes de Ulysses.


Jorge Luis Borges
Atlas, 1984



Mary Black: Song for Ireland







Lyrics:


Walking all the day, near tall towers where falcons build their nests
Siver winged they fly, they know the call of freedom in their breasts
Soar Black Head against the sky, between the rocks that run down to the sea
Living on your western shore, saw summer sunsets, asked for more
I stood by your Atlantic sea, and sang a song for Ireland

Talking all the day with true friends, who try to make you stay
Telling jokes and news, singing songs to pass the night away
Watched the Galway salmon run like silver dancing darting in the sun
Living on your western shore saw summer sunsets, asked for more
I stood by your Atlantic sea, and sang a song for Ireland

Drinking all the day in old pubs, where fiddlers love to play
Someone touched the bow, he played a reel, it seemed so fine and gay
Stood on Dingle beach and cast - in wild foam we found Atlantic Bass
Living on your western shore, saw summer sunsets asked for more
I stood by your Atlantic sea, and sang a song for Ireland

Dreaming in the night, I saw a land where no man had to fight
Waking in your dawn, I saw you crying in the morning light
Lying where the Falcons fly, they twist and turn all in you e'er blue sky
Living on your western shore, saw summer sunsets asked for more
I stood by your Atlantic sea, and I sang a song for Ireland.


Writer: PHIL COLCLOUGH





domingo, 5 de mayo de 2013

Noel Duffy: Dos Poemas










Pasaje

Hago mi pasaje a través de la ciudad, el colectivo detenido
en el tráfico de la mañana, yo detenido en mis pensamientos
y  tristeza. Este es el primer aniversario de tu partida.

Allí, finalmente, bajo las nubes quebradas,  me paro entre
las lápidas de granito, las banderas harapientas
y las ofrendas, las decoloradas flores de plástico.

En cada tumba hay una foto del difunto
cortada de una escena familiar y sonriendo hacia nosotros
en el azul, prístino cielo de su ausencia.

Todos esos rostros perdidos y tú entre ellos,
en una colina donde no crece ningún árbol y el viento sopla frío.
Todos debemos descansar en algún lado. Tú eras mi padre.

Te amé de forma imperfecta, pero verdadera
hasta la profunda, oscura tierra que te hemos dado.


Otoño


Detrás de la ventana, la chatarra
del día cayendo sobre el pavimento
la tostadora resonando en vano.


Noel Duffy, In the Library of Lost Objects, Ward Wood Publishing, 1988.

Versiones: Marina Kohon





Passage

I make my passage across the city, the bus idling
in morning traffic, I idling with my thoughts
and sorrow. This is the first anniversary of your going.

There, finally, beneath the breaking clouds I stand among
the granite headstones, the tattered flags
and votive toys, the faded plastic flowers.

On every grave there is a snapshot of the departed
cut from some family scene and smiling towards us
in the blue, pristine sky of their absence.

All those lost faces and you among them,
on a hill where no tree grows and the wind blows cold.
We must all rest somewhere. You were my father.

I loved you imperfectly, but true.
To the deep, dark earth we have given you.








Autumn

Outside the window, the junk
of the day falling on pavements,
the toaster humming to nothing.



miércoles, 1 de mayo de 2013

Eavan Boland: Dos Poemas











Eavan Boland

Una mujer sin país

Cuando rompe el día él entra a
una habitación con olor a ácido.
Apoya la plancha de cobre sobre la mesa
y  busca el mango del buril.
Dublin despierta a  caballos y lluvia.
Vendedores ambulantes llaman.
Todas las noticias son hambruna y hambruna.
El punzón chato, el punzón redondo,
la gubia lo esperan.
Se inclina sobre su trabajo y comienza.
Empieza por la cabeza, cortando
hasta la línea de la mejilla, encontrándose
con la pendiente del cráneo, cincelando
la forma del rostro que se convierte
en una fusión de sombras, cediendo—
con un corte más profundo en el cobre—
la mujer entera como un esqueleto,
los jirones de su falda, su muñeca
en una línea huesuda por siempre
                                               amputando
su cuerpo de su aire natal hasta
que ella está lista para la página,
para el vendedor ambulante, para
un nuevo inventario que ahora añade
a la pérdida y al laissez-faire
el olor a ácido y la pequeña
despiadada tragedia de ser imaginado.
Él guarda sus herramientas
una por una, las coloca con cuidado
en la mesa de pino, su trabajo terminado.



Eavan Boland, Dublin, 1944
de A Woman Without A Country, Carcanet/Norton, 2014
versión © Silvia Camerotto




A Woman Without A Country

As dawn breaks he enters
A room with the odor of acid.
He lays the copper plate on the table.
And reaches for the shaft of the burin.
Dublin wakes to horses and rain.
Street hawkers call.
All the news is famine and famine.
The flat graver, the round graver,
The angle tint tool wait for him.
He bends to his work and begins.
He starts with the head, cutting in
To the line of the cheek, finding
The slope of the skull, incising
The shape of a face that becomes
A foundry of shadows, rendering —
With a deeper cut into copper —
The whole woman as a skeleton,
The rags of  her skirt, her wrist
In a bony line forever
                                        severing
Her body from its native air until
She is ready for the page,
For the street vendor, for
A new inventory which now
To loss and to laissez-faire adds
The odor of acid and the little,
Pitiless tragedy of  being imagined.
He puts his tools away,
One by one; lays them out carefully
On the deal table, his work done.



Y alma

Mi madre murió un verano—
el más húmedo según los registros del estado.
Las cosechas se podrían en el oeste.
Los manteles a cuadros se disolvían en los jardines traseros.
Las reposeras vacías acumulaban agua de lluvia.
Mientras iba hacia ella
a través del tránsito, a través de las lilas que goteaban turbias
detrás de las casas
y en las veredas,  para brindarle
el último homenaje de una hija, pensé en algo
que recordé
haber oído una vez, que el cuerpo es, o
dicen que es, casi todo
agua y mientras giraba hacia el sur, que la nuestra es
una ciudad de eso,
una en la que
cada día los elementos comienzan
un viaje hacia otro que jamás,
debido al clima,
falla—
            el océano visible en los bordes que lo delimitan,
color de nube alcanzando el aire,
con el Liffey almacenando uno y emplazando al otro,
la sal recibiendo en el North Wall la falta de aquello y,
como si esto no fuera suficiente, todo ello
terminando casi todas las tardes
en nuestro discurso—
costa   canal océano río corriente y ahora
madre y seguí manejando y aunque
el mente no es confiable cuando sufre, en
el próximo aguacero casi parecías
que podían ser las sombras uno del otro,
el modo en que el cuerpo es
de cada uno de ellos y ahora
ellos estaban otra vez en marcha— niebla en neblina,
neblina en bruma de mar y ambas en el esmalte aceitoso
que reposa en las barandas de
la casa donde ella se moría
a medida que yo entraba.


                                                               
Eavan Boland, Dublin, 1944
de Domestic Violence, W.W. Norton & Company, Inc., 2007
versión © Silvia Camerotto




And Soul

My mother died one summer—
the wettest in the records of the state.
Crops rotted in the west.
Checked tablecloths dissolved in back gardens.
Empty deck chairs collected rain.
As I took my way to her
through traffic, through lilacs dripping blackly
behind houses
and on curbsides, to pay her
the last tribute of a daughter, I thought of something
I remembered
I heard once, that the body is, or is
said to be, almost all
water and as I turned southward, that ours is
a city of it,
one in which
every single day the elements begin
a journey towards each other that will never,
given our weather,
fail—
       the ocean visible in the edges cut by it,
cloud color reaching into air,
the Liffey storing one and summoning the other,
salt greeting the lack of it at the North Wall and,
as if that wasn't enough, all of it
ending up almost every evening
inside our speech—
coast canal ocean river stream and now
mother and I drove on and although
the mind is unreliable in grief, at
the next cloudburst it almost seemed
they could be shades of each other,
the way the body is
of every one of them and now
they were on the move again—fog into mist,
mist into sea spray and both into the oily glaze
that lay on the railings of
the house she was dying in
as I went inside.