Traducciones de otros países

XLI

Faón, oh mi amante,
¿qué podría detenerte,

ahora que el viento llega caminado
a través del crepúsculo frondoso?

Todas las hojas del ciruelo tiemblan
de frío y oscuridad,

por su larga paciencia
en pasión incontenible.

Y los pastos ondulantes
tienen alivio: impregnados de rocío

que viene a apaciguar el dolor
del mediodía reseco  que sufrían

Yo lejos de las cosas
zozobro  en un fuego contenido

Y no hay calma 
en la noche para Safo,
desde que su amante Faón
la abandona contrariada.



Sappho, One Hundred Lyrics by Bliss Carman 1904, Boston L. C.  Page and Company
Versión:  Marina Kohon



XLI



PHAON, O my lover,
What should so detain thee,


Now the wind comes walking
Through the leafy twilight?


All the plum -leaves quiver

With the coolth and darkness,

After their long patience
In consuming ardour.


And the moving grasses
Have relief; the dew-drench


Comes to quell the parching
Ache of noon they suffered.


I alone of all things
Fret with unsluiced fire.


And there is no quenching

In the night for Sappho,
Since her lover Phaon
Leaves her unrequited.









LXVII


Dentro el fuego está encendido;
madera de haya apilada en el hogar;
frías están las crujientes hojas del roble;
y los estanques mordidos por la helada.

Más suaves que la lluvia al atardecer
que trae a los campos bendición
y a los montes sombría quietud 
son mis largos pensamientos sobre ti.

¿Cómo podrías mi amiga temerle a las estaciones?
Sólo perecen por el invierno
a quien el Amor, tierno y audaz,
jamás ha visitado.

Safo, 

Sappho, One Hundred Lyrics by Bliss Carman 1904, Boston L. C.  Page and Company
Versión:  Marina Kohon





LXVII

Indoors the fire is kindled;
Beechwood is piled on the hearthstone;
Cold are the chattering oak-leaves;
And the ponds frost-bitten.

Softer than rainfall at twilight,
Bringing the fields benediction
And the hills quiet and greyness,
Are my long thoughts of thee.

How should thy friend fear the seasons?
They only perish of winter
Whom  Love, audacious and tender,
Never hath visited.










Pinos de la Montaña


En desdeñosa soledad vertical se yerguen,
sin considerarse emparentados de alguna forma
ni en el cielo ni en la tierra. Sus nudosas raíces se aferran
como los agotados  dedos de una mano en garras
a  la roca lúgubre.  Una  silenciosa banda espectral
observa el viejo cielo, pero no comparte
nada.  Sólo, cuando el ala de algún águila solitaria
se agita al pasar por sobre su tierra gris y desolada,
o cuando el viento resuella en un áspero  valle,
inclinándolos como  si estuvieran en edad avanzada,
o cuando,  entre las nubes que se deslizan sin opacar
su luz constante, la luna brilla plateada, entonces
ellos encuentran un alma, y su lamento tenue es forjado
en un canto triste y hermoso.

Robinson Jeffers1887 - 1962

Versión: Marina Kohon


Mountain   Pines

In scornful upright loneliness they stand,
     Counting themselves no kin of anything
     Whether of earth or sky. Their gnarled roots cling
Like wasted fingers of a clutching hand
In the grim rock. A silent spectral band
     They watch the old sky, but hold no communing
     With aught. Only, when some lone eagle’s wing
Flaps past above their grey and desolate land,
Or when the wind pants up a rough-hewn glen, 
     Bending them down as with an age of thought,
     Or when, ‘mid flying clouds that can not dull
Her constant light, the moon shines silver, then
     They find a soul, and their dim moan is wrought
     Into a singing sad and beautiful. 








Sí y No

A través de un continente imaginario
porque no puede ser ahora descubierto
sobre este completamente aprehendido planeta-
no más aspirantes a considerar
ay de mí-

Corrió un animal no zoológico
sin un destino, sin una realidad
su historia privada intacta
en contraste con la caricatura
de una anatomía.

No visible ni invisible,
apartado por la noche sin día
¿Alguna vez voló su tierra
por gusto hacia la luz
hacia el espacio para reemplazar
su muerte inescribible?

Ah, los minutos parpadean, se prenden y se apagan
y fuera y dentro vienen y van
uno por uno, nadie por nadie,
lo que sabemos, lo que no.


Laura Riding
Versión: Marina Kohon






YES AND NO

Across a continent imaginary
Because it cannot be discovered now
Upon this fully apprehended planet –
No more applicants considered,
Alas, alas –

Ran an animal unzoological,
Without a fate, without a fact,
Its private history intact
Against the travesty
Of an anatomy.

Not visible not invisible,
Removed by dayless night,
Did it ever fly its ground
Out of fancy into light,
Into space to replace
Its unwritable decease?

Ah, the minutes twinkle in and out
And in and out come and go
One by one, none by none,
What we know, what we don’t know.





Louise Glück

Una fábula

Dos mujeres con
 el mismo reclamo
acudieron a los pies
del sabio rey. Dos mujeres,
pero sólo un bebé.
El rey sabía
que alguien mentía.
Lo que él dijo fue
Cortemos al pequeño
en dos; así
ninguna se irá
con las manos vacías. Desenfundó
su espada.
Luego, de las dos
mujeres, una
renunció a su parte:
esta fue
la señal, la lección.
Imaginate
que vieras a tu madre
desgarrada entre dos hijas:
qué podrías hacer
para salvarla sino estar dispuesta a
destruirte- ella sabría
quién es la hija justa,
la que no soportaría
dividir a la madre.


Versión: Marina Kohon


Fable
BY LOUISE GLÜCK
Two women with
the same claim
came to the feet of
the wise king. Two women,
but only one baby.
The king knew
someone was lying.
What he said was
Let the child be
cut in half; that way
no one will go
empty-handed. He
drew his sword.
Then, of the two
women, one
renounced her share:
this was
the sign, the lesson.
Suppose
you saw your mother
torn between two daughters:
what could you do
to save her but be
willing to destroy
yourself—she would know
who was the rightful child,
the one who couldn’t bear
to divide the mother.



 Louise Glück, from Ararat, 1990, HarperCollins Publishers










Todos los Santos


Aún ahora este paisaje se está ensamblando.
Las colinas se oscurecen.  Los bueyes
duermen en su yugo azul,
los campos han sido
rebañados,  los fardos
atados  en proporción y apilados entre potentillas
al costado del camino  mientras que la luna dentada se eleva:

Este es el vacío
de la cosecha o pestilencia.
Y la esposa asomándose por la ventana
con su mano extendida, como en pago,
y las semillas
perceptibles,  oro, llamando
Ven aquí,
Ven aquí, pequeño.


Y el alma se desliza desde el árbol.


Louise Glück,  from The First Four Books of Poems

Versión: Marina Kohon



All Hallows


BY LOUISE GLÜCK


Even now this landscape is assembling.
The hills darken. The oxen
sleep in their blue yoke,
the fields having been
picked clean, the sheaves
bound evenly and piled at the roadside
among cinquefoil, as the toothed moon rises:

This is the barrenness
of harvest or pestilence.
And the wife leaning out the window
with her hand extended, as in payment,
and the seeds
distinct, gold, calling
Come here
Come here, little one

And the soul creeps out of the tree.








Los amos


Leones aburridos tendidos boca abajo en una pálida playa.
El universo se arrodilla ante el pantano
al  ojo curioseando  su propia crudeza
posturas de la decadencia
en el espejo de la conciencia humana.

Ausente y  poblado espejo, absorbente
pasivo hacia cualquiera que  lo  visita
y retiene su interés

Puerta del pasadizo hacia el otro lado,
el alma se libera en el paso

Giran  los espejos hacia la pared
en la casa de los nuevos muertos.




Jim Morrison

Versión: Marina Kohon


The Lords


Dull lions prone on a watery beach.
The universe kneels at the swamp
to curiosity eye its own raw
postures of decay
in the mirror of human consciousness

Absent and peopled mirror, absorbent
passive to whatever visits
and retains its interest

Door of passage to the other side,
the soul frees itself in stride

Turn mirrors to the wall

in the house of the new dead.







Montaña Esmeralda

Me preguntas por qué permanezco 
en la Montaña Esmeralda.
Sonrío callado con el corazón en paz.
Cuando el arroyo arrastra las flores del durazno 
tengo un cielo en la tierra, apartado de los hombres.


Li Po (699-762AD)
Versión: Marina Kohon

                         
Green Mountain


You ask for what reason I stay on the green mountain,
I smile, but do not answer, my heart is at leisure.
Peach blossom is carried far off by flowing water,
Apart, I have heaven and earth in the human world.

            
                            Green Mountain 
    
        You ask me why I live on Green Mountain –
        I smile in silence and the quiet mind.
        Peach petals blow on mountain streams
        To earths and skies beyond Humankind.



Green Mountain

'You ask me why I dwell in the green mountain;
I smile and make no reply for my heart is free of care.
As the peach-blossom flows down stream
and is gone into the unknown,
I have a world apart that is not among men.' 



Louise Glück / Vísperas ["Una vez creí en vos..."]



Una vez creí en vos; planté una higuera.
Aquí, en Vermont, el país
del no verano. Era una prueba, si el árbol vivía,
significaba que vos existías.

Por esta lógica, vos no existís. O existís
únicamente en climas más cálidos,
en la ardiente Sicilia y Méjico y California
donde crecen los inconcebibles
damascos y delicados duraznos. Quizá
ellos vean tu rostro en Sicilia, aquí apenas vemos
el dobladillo de tus prendas. Debo organizarme
para compartir con John y Noah la cosecha del tomate.

Si hay justicia en algún otro mundo, aquellos
como yo, a los que la naturaleza fuerza
a vidas de abstinencia, deberían
obtener la mejor parte de todo, todos
objetos del hambre, la avaricia
de alabarte. Y nadie alaba
más intensamente que yo, con
un doloroso deseo más documentado que yo, o nadie
se merece sentarse a tu derecha, si existe, compartiendo
lo perecedero, la higuera inmortal,
que no viaja.

Louise Glück (Nueva York, 1943), The Wild Iris, The Ecco Press, Nueva York, 1992
Versión: Marina Kohon



Vespers ["Once I believed in you..."] 

Once I believed in  you; I planted a fig tree.
Here, in Vermont, country
of no summer. It was a test: if the tree lived,
it would mean you existed.

By this logic, you do not exist. Or you exist
exclusively in warmer climates,
in fervent Sicily and Mexico and California,
where are grown the unimaginable
apricot and fragile peach. Perhaps
they see your face in Sicily; here we barely see
the hem of your garment. I have to discipline myself
to share with John and Noah the tomato crop.

If there is justice in some other world, those
like myself, whom nature forces
into lives of abstinence, should get
the lion's share of all things, all
objects of hunger, greed being
praise of you. And no one praises
more intensely than I, with more
painfully checked desire, or more deserves
to sit at your right hand, if it exists, partaking
of the perishable, the immortal fig,
which does not travel.







maggie y milly y molly y mía


maggie y milly y molly y mía
bajaron  a la playa (a jugar un día)


y  maggie descubrió un caracol que cantaba
tan dulcemente que no pudo recordar sus problemas, y


milly se hizo amiga de una estrella perdida
cuyos rayos cinco lánguidos dedos eran;


y  molly fue perseguida por una cosa horrible
que corría de lado mientras soplaba burbujas: y


may volvió a casa con una piedra lisa y redonda
tan pequeña como un mundo y tan grande como sola.

porque cualquier cosa que perdamos (como un vos o un yo)
siempre es a nosotros mismos que encontramos en el mar.



 e.e. cummings  de 95 Poems

 Versión: Marina Kohon



maggie and milly and molly and may



maggie and milly and molly and may
went down to the beach (to play one day)


and Maggie discovered a shell that sang
so sweetly she couldn’t remember her troubles, and


milly befriended a stranded star
whose rays five languid fingers were;


and molly was chased by a horrible thing
which raced sideways while blowing bubbles: and


may came home with a smooth round stone
as small as a world and as large as alone.

For whatever we lose (like a you or a me)
it’s always ourselves we find in the sea.












Nature Mort

la tarde ha dejado algo de sol
en el brazo de la silla de manila
me recuerda la casa, lo que alberga
colores dispuestos por encargo
cortinas de mohair blanco atadas como sombras
a las paredes marrones
una ventana abierta que enmarca
una constante descarga de sonido
como un hombre que ha perdido su memoria

              
una vez él había dado corazones oxidados para guardar
el aire alrededor del hombre sosteniendo
los corazones oxidados
sin trazo de matices
su cara áspera aún más áspera
por la plenitud del cielo
el cielo lleno de nubes y nubes
flotando como rosas blancas



una vez una pequeña nena había entrado a la habitación:
“mira,  ¿no es éste un caracol precioso?
es el caracol más grande del mundo entero”


una vez una mujer con cabello como chelos:
a través de brazos hábiles y abiertos
el rechazó aplastar las coronas de flores contra sí
porque las sospechaba envenenadas
los bordes del corazón de ella se destiñeron
el techo leyó su colección de nieve


pronto el sonido cambiará a violeta
ofrecerá un arreglo suave y vacío
la silla desdibujándose en puntos
la ventana en espejos
luego, cuando la quietud haya aquietado la casa
los sueños traerán
pequeños ramos para el cerebro del hombre.


James Jarmusch

Versión: Marina Kohon





NATURE MORT


the afternoon having left some sun
on the arm of the manila armchair
reminds the house of what is housed
of colors arranged in orders
white mohair curtains fastened like shadows
along brown walls
an opened window framing
a constant flush of sounds
like a man who has lost his memory

once he had been given rusted valentines to hold:
the air around the man holding
the rusted valentines
having no trace of shadings
his rough face made rougher by
the fullness of the sky
the sky full of clouds and clouds
floating like white roses


once a small blond girl had entered the room:
"look, isn't this a lovely seashell?
it's the largest seashell in the whole world."


once a woman with hair like cellos:
through arms deft and opened
he refused to crush the wreaths of flowers to him
suspecting them laced with poison
the edges of her heart discolored
the roof perused its collection of snow

              
soon the sound will turn to violet
offering smooth and blank arrangement
the chair fading into dots
the window into mirrors later when stillness
has stilled the house
the dreams will bring little bouquets to
the man's brain


James Jarmusch






Parábola de los Cisnes



En un pequeño lago
perdido en el mundo, dos
cisnes vivían. Como todos los cisnes,
pasaban ochenta por ciento del día estudiándose
a sí mismos en el agua atenta y 
veinte por ciento asistiendo a su amado. Así,
su fama de amantes radica 
principalmente en el narcisismo, que deja
tan poco tiempo libre para salidas más plenas. Pero
el destino tenía otros planes: después de diez años , dieron
con aguas pantanosas; cualquiera que fuera la basura, se
ciñó al plumaje del macho, que se volvió
instantáneamente gris; al mismo tiempo,
se reveló el verdadero propósito
del diseño flexible de su cuello. Tanta
acción en el lago plano, ¡tanto
él ha perdido! Más tarde o más temprano en una larga
vida juntos, toda pareja  se encuentra
en una emergencia como ésta, algún
drama que resulta
en daño. Ésto
ocurre por una razón: testear 
el amor y demandar
expresión fresca de sus términos complejos.
Así se puso de manifiesto que el macho y la hembra
volaron bajo diferentes banderas: mientras
el macho creyó que el amor
era lo que él sentía en su corazón
la hembra creyó
que el amor era lo que uno hacía. Pero ésta no es
una pequeña historia sobre la corrupción
intrínseca del macho, usando como evidencia la ruin
definición de pureza del cisne.Es
una historia de astucia e inocencia. Por diez años
la hembra estudió al macho, ella coqueteaba
cuando él dormía  o estaba
oportunamente ensimismado en el agua,
mientras que el macho espontáneo
actuaba con desenfado según
el capricho del momento. En el agua pantanosa
discutían por algún tiempo, bajo la luz que palidecía,
hasta que la pelea se volvía lentamente
abstracta, formando 
parte de su canción
después de un rato.


Louise Glück

Versión: Marina Kohon


Parable of the Swans



On a small lake off

the map of the world, two

swans lived. As swans,

they spent eighty percent of the day studying

themselves in the attentive water and

twenty percent ministering to the beloved

other. Thus

their fame as lovers stems

chiefly from narcissism, which leaves

so little leisure for

more general cruising. But

fate had other plans: after ten years, they hit

slimy water; whatever the filth was, it

clung to the male’s plumage, which turned

instantly gray; simultaneously,

the true purpose of his neck’s

flexible design revealed itself. So much

action on the flat lake, so much

he’s missed! Sooner or later in a long

life together, every couple encounters

some emergency like this, some

drama which results

in harm. This

occurs for a reason: to test

love and to demand

fresh articulation of its complex terms.

So it came to light that the male and female

flew under different banners: whereas

the male believed that love

was what one felt in one’s heart

the female believed

love was what one did. But this is not

a little story about the male’s

inherent corruption, using as evidence the swan’s

sleazy definition of purity. It is

a story of guile and innocence. For ten years

the female studied the male; she dallied

when he slept or when he was

conveniently absorbed in the water,

while the spontaneous male

acted casually, on

the whim of the moment. On the muddy water

they bickered awhile, in the fading light,

until the bickering grew

slowly abstract, becoming

part of their song

after a little longer.




Louise Glück
"Parable of the Swans", from Meadowlands, 1996, HarperCollins






Madre e Hijo


Somos todos soñadores; no sabemos quiénes somos.


Alguna máquina nos hizo, máquina del mundo, la familia constrictora.
Luego de nuevo al mundo, lustrados por suaves látigos.

Soñamos; no recordamos.

Máquina de la familia: pelaje oscuro, bosques del cuerpo de la madre.
Máquina de la madre: ciudad blanca dentro de ella.

Y antes de eso: tierra y agua.
Musgo entre las rocas, trozos de hojas y pasto.


Y antes, células en una gran oscuridad.
Y antes de eso, el mundo velado.

Es por eso que naciste: para silenciarme.
Células de mi madre y padre, es vuestro turno
de ser fundamental, ser la obra maestra.


Improvisé, nunca recordé.
Ahora es tu turno de ser conducida,
sos la que demanda saber:

¿Por qué sufro? ¿Por qué soy ignorante?
Células en una gran oscuridad. Alguna máquina nos hizo

Es su turno de abordarlo, volver a preguntar
¿para qué soy? ¿para qué soy?


Louise Glück, The Seven Ages The Ecco Press, 2001

Versión: Marina Kohon










Mother and Child


We’re all dreamers; we don’t know who we are.


Some machine made us; machine of the world, the constricting family.
Then back to the world, polished by soft whips.


We dream; we don’t remember.


Machine of the family: dark fur, forests of the mother’s body.
Machine of the mother: white city inside her.


And before that: earth and water.
Moss between rocks, pieces of leaves and grass.


And before, cells in a great darkness.
And before that, the veiled world.


This is why you were born: to silence me.
Cells of my mother and father, it is your turn
to be pivotal, to be the masterpiece.


I improvised; I never remembered.
Now it’s your turn to be driven;
you’re the one who demands to know:


Why do I suffer? Why am I ignorant?
Cells in a great darkness. Some machine made us;
it is your turn to address it, to go back asking
what am I for? What am I for?
"Mother and Child" by Louise Glück, from The Seven Ages. 




Billy Collins
El Problema con la Poesía

El problema con la poesía, me di cuenta
al caminar por la playa, una noche-
fría arena de Florida bajo mis pies desnudos,
un espectáculo de estrellas en el cielo-

El problema con la poesía es
que nos incita a escribir más poesía,
más lebistes llenando el tanque de pesca,
más conejitos 
brincando desde sus madres hacia el pasto húmedo.
¿Y cómo terminará?
a menos que el día finalmente llegue
en que hayamos comparado todo en el mundo
con  todo lo demás 

y que no quede nada por hacer
mas que cerrar despacio nuestros cuadernos
y  sentarnos con los brazos cruzados sobre los escritorios.
La poesía me llena con alegría
y me levanta como a una pluma en el viento
la poesía me llena de pena
y me hundo como una cadenita arrojada desde un puente

…mayormente  la poesía me llena
con la urgencia de escribir poesía,
sentarme en la oscuridad y esperar una pequeña llama
a que aparezca en la punta de mi lápiz.
Y con eso, el deseo de robar, de asaltar los poemas de otros
con una linterna y una máscara de ski.
Y qué triste banda de ladrones somos,
carteristas, rateros comunes
pensé
mientras una fría ola se arremolinaba a mis pies
y el faro movía su megáfono hacia el mar
que es una imagen que robé  directamente
a  Lawrence Ferlinghetti-
para ser perfectamente honesto,  por un momento-
el poeta ciclista de San Francisco
cuyo  libro, pequeño parque de diversiones
llevé en el bolsillo de mi uniforme
por todos los pasillos peligrosos de la escuela secundaria.


Billy Collins
Versión: Marina Kohon


The Trouble with Poetry



The trouble with poetry, I realized
as I walked along a beach one night --
cold Florida sand under my bare feet,
a show of stars in the sky --

the trouble with poetry is
that it encourages the writing of more poetry,
more guppies crowding the fish tank,
more baby rabbits
hopping out of their mothers into the dewy grass.

And how will it ever end?
unless the day finally arrives
when we have compared everything in the world
to everything else in the world,

and there is nothing left to do
but quietly close our notebooks
and sit with our hands folded on our desks.

Poetry fills me with joy
and I rise like a feather in the wind.
Poetry fills me with sorrow
and I sink like a chain flung from a bridge.

But mostly poetry fills me
with the urge to write poetry,
to sit in the dark and wait for a little flame
to appear at the tip of my pencil.

And along with that, the longing to steal,
to break into the poems of others
with a flashlight and a ski mask.

And what an unmerry band of thieves we are,
cut-purses, common shoplifters,
I thought to myself
as a cold wave swirled around my feet
and the lighthouse moved its megaphone over the sea,
which is an image I stole directly
from Lawrence Ferlinghetti --
to be perfectly honest for a moment --

the bicycling poet of San Francisco
whose little amusement park of a book
I carried in a side pocket of my uniform
up and down the treacherous halls of high school.








Arriesgándose constantemente hasta el absurdo



Arriesgándose constantemente hasta el absurdo                         
                                                               y la muerte
cada vez que actúa
                           por sobre las cabezas
                                                de su audiencia
el poeta como un acróbata
                           escala sobre la rima
                                            el alambre alto de su propia obra
y se balancea sobre las miradas
                                            sobrepasando un mar de rostros
mide sus pasos
          hasta el otro lado del día
 representa  entre líneas
                            y  hace  destrezas con sus pies
y otras grandes actuaciones
                            y todo  sin equivocar
nada
          por  lo que no podría  ser

Porque él es el súper-realista
                                 que debe necesariamente percibir
la verdad tensa
         antes de cada postura o paso
en su supuesto avance
                         hacia ese posarse más alto
donde la Belleza está y espera
                                   con gravedad
dar su definitorio  salto mortal
 Y él
                         un pequeño charleychaplin
                                  que podrá o no alcanzar
su justa forma eterna
                    águila extendida  en el vacío               
de la existencia.

Lawrence Ferlinghetti (Nueva York, 1919),  A Coney Island of the Mind, New Directions, Nueva York, 1958

Versión: Marina Kohon



                 CONSTANTLY RISKING ABSURDITY

Constantly risking absurdity
.....................................and death
whenever he performs
............................above the heads
..........................................of his audience
the poet like an acrobat
.............................climbs on rime
.....................................to a high wire of his own making
and balancing on eyebeams
.........................................above a sea of faces
places his way
.......................to the other side of day
performing entrechats
.........................and sleight-of-foot tricks
and other high theatrics
........................and all without mistaking
any thing
............for what it may not be
For he`s the super realist
.....................................who must perforce perceive
taut truth
............before the taking of each stance or step
in his supposed advance
..............................toward that still higher perch
where Beauty stands and waits
..................................with gravity
.......................................to start her death-defying leap
And he
............A little charleychaplin man
.....................................who may or may not catch
her eternal form
.................spreadeagled in the empty air
of existence.





Sobre el mar

John Keats
Guarda eternos susurros alrededor
de desoladas playas, y con su poderoso oleaje
sacia dos veces diez mil Grutas, hasta que el hechizo
de Hécate las abandona con su sonido sombrío.
A menudo es tan suave su temperamento,
que un pequeño caracol apenas
se moverá por días desde el lugar en que alguna vez cayó
cuando al final los vientos del Cielo se desaten.
¡Oh tú! que tienes las pupilas irritadas y cansadas,
deléitalas con la amplitud del Mar;
¡Oh tú! que tus oídos se alimentan del
estrépito del tosco tumulto,
o con demasiadas melodías empalagosas---
siéntate cerca de la boca de alguna
antigua Gruta y medita,
hasta que te estremezcas, ¡como si las
ninfas del mar cantaran!

Versión: Marina Kohon


On the Sea
John Keats

It keeps eternal whisperings around 
Desolate shores, and with its mighty swell 
Gluts twice ten thousand Caverns, till the spell 
Of Hecate leaves them their old shadowy sound. 
Often 'tis in such gentle temper found, 
That scarcely will the very smallest shell 
Be moved for days from where it sometime fell
When last the winds of Heaven were unbound. 
Oh, ye! who have your eyeballs vexed and tired, 
Feast them upon the wideness of the Sea; 
Oh ye! whose ears are dinned with uproar rude, 
Or fed too much with cloying melody--- 
Sit ye near some old Cavern's Mouth and brood, 
Until ye start, as if the sea nymphs quired! 








Walt Whitman
 Del océano ondulante, del gentío

Del océano ondulante, del gentío, vino una gota suavemente hacia mí,
susurrando te amo, pronto moriré,
he viajado mucho, sólo para mirarte, tocarte
porque no podría morir sin verte primero
porque temo perderte.
(Ahora que nos hemos encontrado, nos hemos mirado, estamos salvados;
retorna en paz al océano mi amor;
yo también soy parte del océano, mi amor- no estamos tan separados;

¡observa la gran redondez- la cohesión de todo, qué
perfecto!
A ambos el mar arrollador nos separará,
aunque nos aparte una hora, no podrá apartarnos para siempre,
no te impacientes- un pequeño espacio- vos sabés, saludo al aire, al océano
y la tierra,
todos los días, al ocaso, en tu nombre, mi amor.)

Versión: Marina Kohon
Walt Whitman, Out of the Rolling Ocean, the Crowd
Out of the rolling ocean, the crowd, came a drop gently to me, Whispering, I love you, before long I die, I have travel’d a long way, merely to look on you, to touch you, For I could not die till I once look’d on you, For I fear’d I might afterward lose you.
(Now we have met, we have look’d, we are safe; Return in peace to the ocean, my love; I too am part of that ocean, my love—we are not so much separated; Behold the great rondure—the cohesion of all, how perfect! But as for me, for you, the irresistible sea is to separate us, As for an hour carrying us diverse—yet cannot carry us diverse forever; Be not impatient—a little space—know you, I salute the air, the ocean and the land, Every day, at sundown, for your dear sake, my love.)
Walt Whitman





Open a book this minute and start reading. Don’t move until you have reached page fifty. Until you’ve buried your thoughts in print. Cover yourself with words. Wash yourself away. Dissolve.
Carol Shields, The Republic of Love

Abre un libro en este minuto y comienza  a leer. No te muevas hasta que hayas llegado a la página cincuenta. Hasta que hayas  enterrado tus pensamiento en las letras.  Cúbrete  con palabras. Desaparece.  Disuélvete.
Aquí la miel que rezuma

Aquí la miel que rezuma del corazón profundo de las flores,
los colores, los aromas y los alientos amados.
Ya no le sonreirás a la belleza de las cosas;
se han cerrado al fin, tus brazos siempre abiertos.
No sentirás más, sobre tus párpados dormidos,
el lento deshojar de los perfumados  llantos;
tu corazón se disuelve en la metamorfosis;
llego justo a tiempo para perderte eternamente.

Aquí mis manos, mis ojos, mis pies que vos buscás;
en este estrecho jardín donde estás tendida,
yo avanzo titubeante como un triste extranjero.

Te alcanzo demasiado tarde… me arrepiento, envidio
a aquellos que mucho me advirtieron, que todo es pasajero,
que te demostraron su amor cuando estaban a tiempo.
 Marguerite Yourcenar
Versión: Marina Kohon

II. VOICI LE MIEL QUI SUINTE
Voici le miel qui suinte au cœur profond des roses,
Les couleurs, les parfums et les souffles aimés.
Vous ne sourirez plus à la beauté des choses ;
Vos bras prompts à s’ouvrir se sont enfin fermés.
Vous ne sentirez pas, sur vos paupières closes,
Le lent effeuillement des longs pleurs parfumés ;
Votre cœur s’est dissous dans les métamorphoses ;
J’arrive juste à temps pour vous perdre à jamais.
Voici mes yeux, mes mains, mes pieds qui vous cherchèrent ;
Dans cet étroit jardin où d’autres vous couchèrent,
J’avance en hésitant comme un triste étranger.

Je vous rejoins trop tard… Je me repens, j’envie
Ceux qui, mieux avertis que tout est passager,
Vous montraient leur amour quand vous étiez en vie.
 Marguerite Yourcenar

Si una mujer debiera ser Mesías
Si una mujer debiera ser Mesías
no sería un drama impresionante
sólo sería un evento leve e inadvertido
no podría no ser bello.
Tal mujer  seguramente diría poco
sobre moral y religión
Tal mujer seguramente nunca  viajaría
o inspiraría un góspel.
Viviría en paz tímidamente
junto a un lago y en ciertos días
se forzaría  en él con una angustia  casi divina
con la más femenina de las caricias
como llorando sin dejar marcas
de lágrimas no más maravillosas
que las de cualquier otra mujer.
Ella  no tendría ansias forzadas,
ni pocos amantes,
no haría trucos evangélicos
con piedras y palos
hasta emplearía el arte común
para ganar el corazón
de un hombre  común,
como cualquier mujer voluntariosa.
Y, como muchas otras mujeres,
su confesión sería guardada
cerca del  pañuelo, bajo la almohada donde duerme.
Podría ser adorada por sus habilidades domésticas
nunca les ocultaría sus  propias faltas
y consentiría  sus  tonterías secretas
Hablaría demasiado sobre sus sueños,
le rezaría a un dios personal
lidiaría con  los hechos fuera del tiempo
sería dulce en el matrimonio y en la maternidad
¿quién se daría cuenta de su trabajo callado?
¿quién la llamaría una salvadora o hasta una santa?
¿quién la molestaría con una cruz o una iglesia?
Nadie lo haría.
Laura Riding Jackson
Versión; Marina Kohon


If a Woman Should Be Messiah

If a woman should be Messiah
It might not be an impressive drama,
It would be but a slight event and unsignaled
It could not but be beautiful.
Such a woman would surely say very little
Of morals and religion.
Such a woman would surely never travel
Or inspire a gospel.
She would live at peace shyly
With a local lake and on certain days
Intrude some nearly divine distress
Upon it, with a most feminine caress
As of weeping spotlessly over it
In tears no more wonderful
Than any other woman's.
She'd have no unnatural hungers,
No fewer lovers,
Do no evangelical tricks
With stones and sticks,
Even employ the innate art
To win the ordinary heart
Of an ordinary man,
As any wilful woman can.
And, as with any other woman, Her self-confession would be kept
Close to her kerchief, under the pillow where she slept.
She might be adored of her household.
She could never deny them her faults.
She would pamper her private follies,
Talk too much of her dreams,
Pray to a personal God,
Deal unhistorically with facts,
Be sweet in marriage and motherhood.
Who'd be aware of her quiet work?
Who'd call her a
savior or even a saint?
Who'd trouble her with a cross or a church?
No one would.





El siempre consideró el mar como “la mar”, que es como la
gente la llama en castellano cuando la ama.  A veces, aquellos que la aman dicen cosas malas de ella, pero siempre están dichas como si fuera una mujer. Algunos de los pescadores  más jóvenes, aquellos que usaron  boyas como plataformas   para sus líneas o tenían botes a motor comprados cuando los amantes de la estafa tenían mucho dinero, la llamaban “el mar”, que es masculino, la llamaban como si fuera un competidor   o hasta un enemigo. El viejo siempre pensó en ella en femenino, como algo que concedía o  negaba   grandes favores. Si ella hacía cosas salvajes o malvadas, era porque no podía evitarlas. La luna la afecta, al igual que afecta a una mujer, pensaba.

— Ernest Hemingway, The Old Man and the Sea, 1952 

Traducción: Marina Kohon



"He always thought of the sea as la mar, which is what people call her in spanish when they love her. Sometimes those who love her say bad things of her, but they are always said as though she were a woman. Some of the younger fisherman, those who used buoys as floats for their lines or had motorboats bought when the shark lovers had much money, spoke of her as el mar, which is masculine, they spoke of her as a contestant or a place or even an enemy. The old man always thought of her as feminine, as something that gave or withheld great favors. If she did wild or wicked things, it is because she could not help them. The moon affects her as it does a woman, he thought."






Aquellos que nos esperan


Aquellos que nos esperan, están hartos de esperarnos,
y están muertos sin saber que nosotros iremos
a cerrarles los brazos que ellos no pueden tender,
nos legan un remordimiento a cambio de un recuerdo.

 
Los ruegos, las flores, el más tierno de los gestos
son los presentes tardíos que no se pueden bendecir;
los vivos y los muertos no nos entendemos;
la muerte, cuando viene, nos reúne sin unirnos.


Nosotros no conocemos la dulzura de sus tumbas
nuestros gritos, lanzados muy tarde, se fatigan, se caen 
penetran sin eco la eternidad sorda;


y los muertos desdeñosos, forzados a callarse,
no nos escuchan en el umbral negro del misterio,
llorar por un amor que no existió jamás.


Marguerite Yourcenar
Versión: Marina Kohon



Ceux qui nous attendaient



Ceux qui nous attendaient, se sont lassés d’attendre, Et sont morts sans savoir que nous allions venir, Ont refermé leurs bras qu’ils ne peuvent plus tendre, Nous léguant un remords au lieu d’un souvenir. Les prières, les fleurs, le geste le plus tendre, Sont des présents tardifs que rien ne peut bénir ; Les vivants par les morts ne se font pas entendre ; La mort, quand vient la mort, nous joint sans nous unir. Nous ne connaîtrons pas la douceur de leurs tombes. Nos cris, lancés trop tard, se fatiguent, retombent, Pénètrent sans écho la sourde éternité ; Et les morts dédaigneux, ou forcés de se taire, Ne nous écoutent pas, au seuil noir du mystère, Pleurer sur un amour qui n’a jamais été.









Alice Munro

Una historia no es como un camino a seguir… es más como una casa. Entrás y te quedás por un rato,  deambulando de un lado a otro y quedándote donde te gusta y descubriendo cómo la habitación y los pasillos se conectan,  cómo el mundo afuera se transforma al ser mirado desde esas ventanas. Y vos, el visitante, el lector, sos transformado también al estar en ese espacio encerrado, aunque sea amplio y fácil o esté lleno de giros imprevisibles,  escasamente u opulentamente amueblado. Podés volver una y otra vez,  que  la casa, la historia, siempre contendrá más de lo que viste la última vez. También posee un  fuerte sentido de sí misma construido desde su necesidad, no sólo para refugiarte o seducirte.

Traducción: Marina Kohon
A story is not like a road to follow … it’s more like a house. You go inside and stay there for a while, wandering back and forth and settling where you like and discovering how the room and corridors relate to each other, how the world outside is altered by being viewed from these windows. And you, the visitor, the reader, are altered as well by being in this enclosed space, whether it is ample and easy or full of crooked turns, or sparsely or opulently furnished. You can go back again and again, and the house, the story, always contains more than you saw the last time. It also has a sturdy sense of itself of being built out of its own necessity, not just to shelter or beguile you.





“Cuando escuchaba música  él no prestaba atención a las notas, sino a los silencios entre ellas. Cuando leía un libro se entregaba a las comas y punto y comas, al espacio después del punto y antes de la letra en mayúscula de la siguiente oración. Descubrió los lugares en los que el silencio se juntaba en una habitación; los pliegues de las cortinas drapeadas, los profundos bols de la platería familiar. Cuando la gente le hablaba, él escuchaba menos y menos de lo que decían y más y más de lo que no decían”

The History Of Love; Nicole Krauss 

Traducción: Marina Kohon
"When he heard music he no longer listened to the notes, but the silences in between. When he read a book he gave himself over entirely to commas and semicolons, to the space after the period and before the capital letter of the next sentence. He discovered the places in a room where silence gathered; the folds of curtain drapes, the deep bowls of the family silver. When people spoke to him, he heard less and less of what they were saying, and more and more of what they were not."




VI Aquí el silencio...

Aquí el silencio añora a las palabras solitarias que uno puede, en tu cercanía, decir sin herirte; olvidamos llover sobre vos las lágrimas de las corolas; no hace falta sonreir a los que pasan.
Caen las máscaras cuando nos cansamos, en un mismo lecho secreto se deslizan los durmientes por cada dedo tembloroso de las hierbas que nos rozan vos podés bendecirme y yo acariciarte.
En tu dulzura mi camino es más agradable de ese suelo lentamente impregnado por el alma humana el olvido, lento jardinero, arranca los remordimientos.
El amor vaga de vena en vena eternamente. Yo no quiero perturbar con una queja en vano el infinito encuentro de los muertos con la tierra.

Marguerite Yourcenar
Versión: Marina Kohon



VI. VOICI QUE LE SILENCE…

Voici que le silence a les seules paroles Qu’on puisse, près de vous, dire sans vous blesser; Laissons pleuvoir sur vous les larmes des corolles ; Il ne faut que sourire à ce qui doit passer.
À l’heure où fatigués nous déposons nos rôles, Au même lit secret les dormeurs vont glisser; Par chaque doigt tremblant des herbes qui nous frôlent, Vous pouvez me bénir et moi vous caresser.
C’est à votre douceur que mon sentier m’amène. De ce sol lentement imprégné d’âme humaine, L’oubli, lent jardinier, extirpe les remords.
L’impérissable amour erre de veine en veine ; Je ne veux pas troubler par une plainte vaine L’éternel rendez-vous de la terre et des morts.

Marguerite Yourcenar







El Pintor
John Ashbery

Sentado, entre el mar y los edificios
disfrutaba pintar el retrato del mar
pero al igual que los niños imaginan una plegaria
sólo como silencio, él esperaba que su tema
se deslizara por la arena, y, tomando un pincel, 
cubriera su propio retrato sobre el lienzo.

entonces, nunca hubo una pintura sobre su lienzo
hasta que la gente que vivía en los edificios
lo puso a trabajar: “trate de usar el pincel
como un medio para alcanzar un final. Elija, para un retrato
algo menos enojado y amplio, y más atado
al humor de un pintor, o quizás, a una plegaria”

¿Cómo podía él explicarles su plegaria,
que la naturaleza, no el arte, podría usurpar el lienzo?
Eligió como nuevo tema a su esposa,
haciéndola inmensa, como edificios en ruinas
como si, olvidándose de sí mismo, el retrato
se hubiera expresado sin pincel.

Levemente animado, hundió su pincel
en el mar, murmurando una sentida plegaria:
“Alma mía, cuando pinte el siguiente retrato
debes ser tú quien arruine el lienzo”
La noticia se esparció como fuego arrasador por los edificios:
él había vuelto al mar buscando su tema.

Imagínense a un pintor crucificado por su tema!
demasiado exhausto hasta para tomar su pincel,
provocó que algunos artistas se inclinaran desde los edificios
para hacer comentarios maliciosos: “¡No tenemos una plegaria
ahora, para ponernos nosotros en el lienzo,
o lograr que el mar se siente para ser un retrato!”

Otros lo declararon un auto-retrato.
Finalmente, todas las indicios de un tema
comenzaron a extinguirse, dejando al lienzo
perfectamente blanco. Él dejó el pincel.
de inmediato un alarido, que también era una plegaria,
nació de los repletos edificios.

Lo lanzaron, al retrato, del más alto de los edificios;
y el mar devoró el lienzo y el pincel
como si su tema hubiera decidido permanecer como plegaria.


Versión: Marina Kohon


The Painter By John Ashbery


Sitting between the sea and the buildings
He enjoyed painting the sea’s portrait.
But just as children imagine a prayer
Is merely silence, he expected his subject
To rush up the sand, and, seizing a brush,
Plaster its own portrait on the canvas.

So there was never any paint on his canvas
Until the people who lived in the buildings
Put him to work: “Try using the brush
As a means to an end. Select, for a portrait,
Something less angry and large, and more subject
To a painter’s moods, or, perhaps, to a prayer.”

How could he explain to them his prayer
That nature, not art, might usurp the canvas?
He chose his wife for a new subject,
Making her vast, like ruined buildings,
As if, forgetting itself, the portrait
Had expressed itself without a brush.

Slightly encouraged, he dipped his brush
In the sea, murmuring a heartfelt prayer:
“My soul, when I paint this next portrait
Let it be you who wrecks the canvas.”
The news spread like wildfire through the buildings:
He had gone back to the sea for his subject.

Imagine a painter crucified by his subject!
Too exhausted even to lift his brush,
He provoked some artists leaning from the buildings
To malicious mirth: “We haven’t a prayer
Now, of putting ourselves on canvas,
Or getting the sea to sit for a portrait!”

Others declared it a self-portrait.
Finally all indications of a subject
Began to fade, leaving the canvas
Perfectly white. He put down the brush.
At once a howl, that was also a prayer,
Arose from the overcrowded buildings.

They tossed him, the portrait, from the tallest of the buildings;
And the sea devoured the canvas and the brush
As though his subject had decided to remain a prayer.












La Miel Inalterable
La miel inalterable del fondo de cada cosa está hecha de nuestros deseos, remordimientos, dolores el alambique eterno donde el tiempo recompone las lágrimas de los vivos y la piedad de los muertos.
Idénticos efectos germinan de una causa; la misma nota vibra a través de mil acordes no se separa el perfume de la rosa ni yo separo el alma de tu cuerpo.
El universo nos reprende por lo poco que fuimos vos no sabrás jamás que mis lágrimas te aman; yo olvidaré cada día cuánto te he amado.
Pero la muerte nos aguarda para mecernos; y como un niño acurrucado entre tus brazos cerrados, escucho latir el corazón de la vida perdurable.

Marguerite Yourcenar
Versión: Marina Kohon





V. LE MIEL INALTÉRABLE
Le miel inaltérable au fond de chaque chose Est fait de nos douleurs, nos désirs, nos remords ; L’alambic éternel où le temps recompose Les larmes des vivants et la pitié des morts.
D’identiques effets regerment de leur cause ; La même note vibre à travers mille accords ; On ne sépare pas le parfum de la rose ; Je ne sépare pas votre âme de son corps. L’univers nous reprend le peu qui fut nous-mêmes. Vous ne saurez jamais que mes larmes vous aiment; J’oublierai chaque jour combien je vous aimais.

Mais la mort nous attend pour nous bercer en elle ; Comme une enfant blottie entre vos bras fermés, J’entends battre le cœur de la vie éternelle.

Marguerite Yourcenar






Historia de Vida
Tennessee Williams

Después  que se han acostado por primera vez,
sin la ventaja o desventaja de un conocimiento previo,
el otro a menudo te dice,
contame de vos, quiero saber todo de vos,
¿cuál es tu historia? Y vos pensás que quizás  verdaderamente quieren saber

sinceramente quieren saber tu historia de vida, entonces prendés
un cigarrillo y comenzás a contarles, los dos
tendidos relajados  completamente
como un par de muñecos de trapo que los chicos aburridos abandonan sobre una cama

les contás tu historia, o bastante de tu historia
hasta el  grado que el tiempo o la prudencia permita; y ellos  dicen
oh, oh, oh, oh
cada vez más débilmente, hasta que  oh
es sólo un respiro apenas audible, y luego por supuesto
hay una interrupción.  Un lento servicio de hotel  aparece
con un bol de cubitos derritiéndose, o uno de los dos se levanta a orinar
y se mira en el espejo del baño  con un leve asombro

y luego, la primera cosa  que sabés, antes que tuvieras tiempo
de retomar la  fascinante historia de tu vida donde la habías dejado
es que te están contando la propia historia, exactamente como habían intentado todo el tiempo,
y vos estás diciendo un oh, oh , oh, oh
cada vez menos perceptible, la vocal volviéndose
no más que un aliento
como cuando el ascensor, en medio del corredor y  a la derecha
exhala  un último largo suspiro de cansancio                     
y deja de respirar para siempre. ¿Y luego?

Bien, uno de los dos se duerme
y el otro también con un cigarrillo encendido en la boca
y es así como la gente  muere carbonizada en habitaciones de hotel.



Tennessee Williams
Versión: Marina Kohon

Life Story

After you've been to bed together for the first time,
without the advantage or disadvantage of any prior acquaintance,
the other party very often says to you,
Tell me about yourself, I want to know all about you,
what's your story? And you think maybe they really and truly do

sincerely want to know your life story, and so you light up
a cigarette and begin to tell it to them, the two of you
lying together in completely relaxed positions
like a pair of rag dolls a bored child dropped on a bed.

You tell them your story, or as much of your story
as time or a fair degree of prudence allows, and they say,

Oh, oh, oh, oh, oh,
each time a little more faintly, until the oh
is just an audible breath, and then of course

there's some interruption. Slow room service comes up
with a bowl of melting ice cubes, or one of you rises to pee
and gaze at himself with the mild astonishment in the bathroom mirror.
And then, the first thing you know, before you've had time
to pick up where you left off with your enthralling life story,
they're telling you their life story, exactly as they'd intended to all along,

and you're saying, Oh, oh, oh, oh, oh,
each time a little more faintly, the vowel at last becoming
no more than an audible sigh,
as the elevator, halfway down the corridor and a turn to the left,
draws one last, long, deep breath of exhaustion
and stops breathing forever. Then?

Well, one of you falls asleep
and the other one does likewise with a lighted cigarette in his mouth,
and that's how people burn to death in hotel rooms.





Vos no sabrás jamás

Vos no sabrás jamás que tu alma viaja
Porque te ha adoptado lo más profundo de mi corazón
Y que nunca, ni el tiempo, ni la edad, ni otros amores,
Impedirán que vos estés en mí.

Es que la belleza del mundo ha tomado tu rostro,
Vé a través de tu dulzura, brilla en tu claridad,
Y el lago pensativo del paisaje
solamente en tu serenidad  me refleja.

Vos no sabrás jamás que llevo tu amor
Como una lámpara de oro que ilumina mi camino
Y que un poco de tu voz se unió a mi canto.

Suave antorcha que irradiás, dulce hoguera, tu llama
Me dice qué sendero has elegido
Vivís aún, porque te sobrevivo.



Marguerite Yourcenar

Versión: MK



Vous ne saurez jamais...

Vous ne saurez jamais que votre âme voyage
Comme au fond de mon coeur un doux coeur adopté ;
Et que rien, ni le temps, d'autres amours, ni lâge,
N'empêcheront jamais que vous ayez été.

Que la beauté du monde a pris votre visage,
Vit de votre douceur, luit de votre clarté,

Et que ce lac pensif au fond du paysage
Me redit seulement votre sérénité.

Vous ne saurez jamais que j'emporte votre âme
Comme une lampe d'or qui m'éclaire en marchant ;
Qu'un peu de votre voix a passé dans mon chant.

Doux flambeau, vos rayons, doux brasier, votre flamme,
M'instruisent des sentiers que vous avez suivis,
Et vous vivez un peu puisque je vous survis.

MARGUERITE YOURCENAR











Haruki Murakami


"Como para construir una cerca alrededor de su vacío fatal, ella tuvo que crearse una personalidad alegre. Pero si pelabas estos egos ornamentales que ella había construído, había solo un abismo de vacío y una intensa sed en su interior. Aunque ella trataba de olvidarlo, la nada la visitaba periódicamente- en una solitaria y lluviosa tarde, o al amanecer cuando se despertaba de una pesadilla. Lo que ella necesitaba en esos momentos era ser abrazada, por alguien, cualquiera.”...la necesitaba en esos momentos era ser abrazada por alguien, cualquiera."


 
Haruki Murakami, 1Q84
"As if to build a fence around the fatal emptiness inside her, she had to create a sunny person that she became. But if you peeled away the ornamental egos that she had built, there was only an abyss of nothingness and the intense thirst that came with it. Though she tried to forget it, the nothingness would visit her periodically - on a lonely rainy afternoon, or at dawn when she woke up from a nightmare. What she needed at such times was to be held by someone, anyone."


Haruki Murakami, 1Q84

Versión: Marina Kohon


Tributo

A veces el gran poema se inclina sobre  la hoja
y  el mundo entero  parece cercano, una cosa simple
Luego todas las artes de la mente y  la mano se involucran
para hacer a la sombra tangible. Oh, blanca
como el silencio es la hoja donde las palabras cantarán
y donde todas las sombras se volverán  luz.

Después,  nadie más es  necesario.
El poema es tan suficiente que me une
al mundo  que pareciera demasiado distante para ser tomado cuando
las imágenes no alcanzan y las palabras son discursos incoherentes:
En esos momentos la claridad aparece en vos,
tu mente retiene significados que mi mente puede alcanzar

¿Sos remoto entonces, cuando las palabras cobran sentido
con una fina arrogancia dentro del poema?
¿Guardarán las palabras  todo lo que está alrededor de mi corazón,
inclusive a vos, mi prueba de vida y medida?
No, para vos es ese lugar donde los poemas hallan espacio,
la alta y abundante sombra sobre mi hoja.


Elizabeth Jennings

Versión: Marina Kohon






Tribute

Sometimes the tall poem leans across the page
And the whole world seems near, a simple thing.
Then all the arts of mind and hand engage
To make the shadow tangible. O white
As silence is the page where words shall sing
And all the shadows be drawn into light.
And no-one else is necessary then.
The poem is enough that joins me to
The world that seems too far to grasp at when
Images fail and words are gabbled speech:
At those times clarity appears in you,
Your mind holds meanings that my mind can reach.
Are you remote, then, when words play their part
With a fine arrogance within the poem?
Will the words keep all else outside my heart,
Even you, my test of life and gauge?
No, for you are that place where poems find room,
The tall abundant shadow on my page.






Louise Glück


Un Jardín de Verano
Varias semanas atrás descubrí una foto de mi madre
sentada al sol, su rostro sonrojado como por el logro o el triunfo.
El sol brillaba. Los perros
estaban durmiendo a sus pies donde el tiempo dormía también,
calmo y estático como en todas las fotografías.
Saqué el polvillo del rostro de mi madre.
Ciertamente el polvillo cubría todo; me parecía la persistente
confusión de la nostalgia que protege todas las reliquias de la infancia.
En el fondo, una variedad de muebles de jardín, árboles y arbustos.
El sol bajó en el cielo, las sombras se agrandaron y oscurecieron.
Cuanto más polvillo sacaba, más crecían esas sombras.
El verano llegó. Los niños 
se inclinaban sobre el cerco de las rosas, sus sombras
se fundían con los sombras de las rosas.
Una palabra vino a mi cabeza, nombrando
este movimiento y cambio, estos borrones
que ahora eran obvios-
Aparecía y rápidamente desaparecía.
¿Era ceguera u oscuridad, peligro, confusión?
El verano llegó, luego el otoño. Las hojas cambiando,
los niños, puntos brillantes en una mezcla de bronce y siena.
2
Cuando me recuperé un poco de esos acontecimientos,
coloqué la foto como la había encontrado
entre las páginas de un antiguo libro, 
muchas de sus partes habían sido escritas
en los márgenes, algunas veces en palabras, pero más a menudo
en vivaces preguntas y exclamaciones
que significaban “estoy de acuerdo” o “me siento inseguro, confundido-”,
La tinta se desvanecía. Aquí y allá no podía decir
qué pensamientos le venían al lector
pero a través de las manchas como moretones podía sentir
la urgencia, como si hubieran caído lágrimas.
Tomé el libro por un tiempo
era Muerte en Venecia (traducido)
Había anotado la página en caso de que, como creía Freud,
nada fuera un accidente.
Así la pequeña fotografía
fue enterrada otra vez, como el pasado es enterrado en el futuro.
En el margen había dos palabras,
unidas por una flecha: “esterilidad” y más abajo “olvido”-
“y a él le pareció que el pálido y adorable
convocante allí afuera, le sonreía y llamaba con un gesto”
3
Qué quieto está el jardín.
Ninguna brisa ondula el cerezo silvestre;
el verano ha llegado.
Qué quieto está 
ahora que la vida ha triunfado. Las rústicas
columnas de los sicomoros 
soportan los inmóviles
estantes de follaje,
el césped debajo
frondoso, iridiscente-
Y en el medio del cielo,
el dios presuntuoso.
Las cosas son, él dice. Son, no cambian;
la respuesta no cambia.
Qué silencioso está, tanto el escenario
como el público, el respirar
parece una intromisión.
Él debe estar muy cerca;
no hay sombras en el pasto.
Qué quieto está, qué silencioso,
como una tarde en Pompei.
4
Beatrice llevó a los niños al parque en Cedarhurst.
El sol brillaba. Aviones
pasaban una y otra vez por encima, pacíficos, porque la guerra había terminado.
Era el mundo de su imaginación;
lo verdadero o falso no tenía importancia.
Recién lustrado y brillante-
así era el mundo. El polvillo
no había irrumpido aún sobre la superficie de las cosas.
Los aviones pasaban, una y otra vez, con rumbo
a Roma y a París- no podías llegar allí
a menos que volaras por sobre el parque. Todo
debe atravesarlo, nada puede detenerse-
Los chicos se daban las manos, se inclinaban
para oler las rosas.
Tenían cinco y siete años.
Infinito, infinito-esa
era su percepción del tiempo.
Ella se sentó en un banco, un poco escondida entre los robles.
A lo lejos, el miedo se aproximaba y partía;
de la estación de trenes venía su sonido.
El cielo era rosa y naranja, más viejo porque el día había terminado.
No había viento. El día 
proyectaba sombras de roble sobre el pasto verde.



Versión: Marina Kohon




A Summer Garden
BY LOUISE GLÜCK
1
Several weeks ago I discovered a photograph of my mother
sitting in the sun, her face flushed as with achievement or triumph.
The sun was shining. The dogs
were sleeping at her feet where time was also sleeping,
calm and unmoving as in all photographs.
I wiped the dust from my mother’s face.
Indeed, dust covered everything; it seemed to me the persistent
haze of nostalgia that protects all relics of childhood.
In the background, an assortment of park furniture, trees and shrubbery.
The sun moved lower in the sky, the shadows lengthened and darkened.
The more dust I removed, the more these shadows grew.
Summer arrived. The children
leaned over the rose border, their shadows
merging with the shadows of the roses.
A word came into my head, referring
to this shifting and changing, these erasures
that were now obvious—
it appeared, and as quickly vanished.
Was it blindness or darkness, peril, confusion?
Summer arrived, then autumn. The leaves turning,
the children bright spots in a mash of bronze and sienna.
2
When I had recovered somewhat from these events,
I replaced the photograph as I had found it
between the pages of an ancient paperback,
many parts of which had been
annotated in the margins, sometimes in words but more often
in spirited questions and exclamations
meaning “I agree” or “I’m unsure, puzzled—”
The ink was faded. Here and there I couldn’t tell
what thoughts occurred to the reader
but through the bruise-like blotches I could sense
urgency, as though tears had fallen.
I held the book awhile.
It was Death in Venice (in translation);
I had noted the page in case, as Freud believed,
nothing is an accident.
Thus the little photograph
was buried again, as the past is buried in the future.
In the margin there were two words,
linked by an arrow: “sterility” and, down the page, “oblivion”—
“And it seemed to him the pale and lovely
summoner out there smiled at him and beckoned...”
3
How quiet the garden is;
no breeze ruffles the Cornelian cherry.
Summer has come.
How quiet it is
now that life has triumphed. The rough
pillars of the sycamores
support the immobile
shelves of the foliage,
the lawn beneath
lush, iridescent—
And in the middle of the sky,
the immodest god.
Things are, he says. They are, they do not change;
response does not change.
How hushed it is, the stage
as well as the audience; it seems
breathing is an intrusion.
He must be very close,
the grass is shadowless.
How quiet it is, how silent,
like an afternoon in Pompeii.


4
Beatrice took the children to the park in Cedarhurst.
The sun was shining. Airplanes
passed back and forth overhead, peaceful because the war was over.
It was the world of her imagination:
true and false were of no importance.
Freshly polished and glittering—
that was the world. Dust
had not yet erupted on the surface of things.
The planes passed back and forth, bound
for Rome and Paris—you couldn’t get there
unless you flew over the park. Everything
must pass through, nothing can stop—
The children held hands, leaning
to smell the roses.
They were five and seven.
Infinite, infinite—that
was her perception of time.
She sat on a bench, somewhat hidden by oak trees.
Far away, fear approached and departed;
from the train station came the sound it made.
The sky was pink and orange, older because the day was over.
There was no wind. The summer day
cast oak-shaped shadows on the green grass.









Williams Carlos Williams


Árboles del Invierno


¡Todos los detalles complicados
del vestirse
y  desvestirse están completos!
Una luna líquida
se mueve suavemente entre
las largas ramas.
Así, habiendo preparado sus brotes
contra un invierno infalible
los árboles sabios
se yerguen dormidos  en el frío.



 Winter Trees


All the complicated details
of the attiring and
the disattiring are completed!
A liquid moon
moves gently among
the long branches.
Thus having prepared their buds
against a sure winter
the wise trees
stand sleeping in the cold.



 Versión: Marina Kohon








David Herbert Lawrence


Piano

Suavemente, al atardecer, una mujer me canta; 
llevándome a la perspectiva de los años, hasta ver
a un niño sentado bajo un piano, estremeciéndose en la resonancia de las cuerdas
y presionando el pequeño y sereno pie de una madre que sonríe mientras canta.

A pesar mío, la insidiosa maestría de la canción
me traiciona y lleva hacia atrás, hasta que el corazón mío llora por pertenecer
a las viejas tardes de domingo en casa, el invierno afuera
con himnos en la sala confortable, la resonancia del piano nuestra guía.

Entonces, ahora es en vano que el cantante rompa en clamor
con el appassionato del gran piano negro. El encanto
de los días de la infancia me rodea, mi adultez está anclada
en la marea del recuerdo, lloro por el pasado como un niño.

Versión: Marina Kohon



Piano


Softly, in the dusk, a woman is singing to me; 
Taking me back down the vista of years, till I see 
A child sitting under the piano, in the boom of the tingling strings 
And pressing the small, poised feet of a mother who smiles as she sings.

In spite of myself, the insidious mastery of song
Betrays me back, till the heart of me weeps to belong 
To the old Sunday evenings at home, with winter outside
And hymns in the cosy parlour, the tinkling piano our guide.

So now it is vain for the singer to burst into clamour 
With the great black piano appassionato. The glamour 
Of childish days is upon me, my manhood is cast 
Down in the flood of remembrance, I weep like a child for the past.






 H.W. Longfellow

Barcos que pasan en la noche, y se hablan el uno al otro al cruzarse;
sólo dan una señal,  una voz distante en la oscuridad;
también en el océano de la vida, pasamos y nos hablamos,
sólo una mirada y una voz, luego oscuridad otra vez y  silencio.


Ships that pass in the night, and speak each other in passing;
Only a signal shown, and a distant voice in the darkness;
So on the ocean of life, we pass and speak one another,
Only a look and a voice, then darkness again and a silence.

H.W. Longfellow

Versión: Marina Kohon







El Cántico de  Jack Kerouac
Lawrence Ferlinghetti



1

Lejos del mar del mar
                             de los pescadores de Breton
        las nubes blancas desplazándose
                                        sobre Lowell
y  los abedules blancos
los  abedules blancos y desnudos
a lo largo de los borrosos caminos de la noche
                                pasando como el rayo en la oscuridad
(donde una vez él condujo
                              en la antigua Plymouth de Papá)
y  la cara blanca del abedul
                                     de una virgen de Merrimac
sombreada por  la luz de la calle
                      por las misteriosas  aguas del Merrimac
-una hoja vuela
                 sobre el viento del mar
fuera de Brittany
                 hacia océanos infinitos


2

Hay un jardín en la memoria de América
Hay un pájaro nocturno en su memoria
Hay un andante cantábile
en un jardín en la memoria
de América
en un jardín secreto
en un lugar vedado
una canción una melodía
un canto nocturno resonando
en la memoria de América
en el sonido de un pájaro nocturno
del otro lado de una ventana de Lowell
en el grito de los niños
en los patios de los inquilinos a la noche
en el profundo sonido
de una mujer murmurando
una mujer cantando una melodía entrecortada
en una habitación de ventanas cerradas
en una vieja casa de madera
en Lowell
al tiempo que el mundo se desmorona
                                                por los truenos
como un camión maderero perdido
                        en  una pendiente empinada
                 en la América de Kerouac
la mujer se sienta callada ahora
                                  meciéndose hacia atrás
hacia el Whistler’s Mother  en Lowell
                     y todas las rigurosas y viejas
                                         madres canadienses
                        como la abuela de Jack
ellas continúan meciéndose

              Y quizás, hasta en las noches de tormenta se muestren
              como la imagen persistente de un fantasma
                               sobre pantallas de tv silenciosas
una parpadeante imagen persistente
                               que no se irá
   en la calle Moody
       en la calle Beaulieu
             en “dirtstreet Sarah Avenue”
en Pawtucketville
   Y en la Iglesia de St. Jean Baptiste


3

Y el Old Worthen Bar
                   en Lowell Mass. a medianoche
en el mil novecientos ochenta y siete de ahora
juerguistas Kerouaquenses
                    llenan los puestos de madera
       antiguos de tantas iniciales talladas
                   de un millón de peleas de borrachos
                           la influencia del
                                     Forastero  Misterioso
           sobre cada banco de madera
donde los pares de Kerouac  leñador
amagaban sus desafíos
                      de estiércol y muerte
Ah la madera quebrada  y los abanicos en el techo  aún girando
    (ondulaciones al tirar de la cuerda
                                              del aliento del Buda)
aún perdidos en  las” vastas
                                              tragedias de la oscuridad” de  Lowell
                           con Jack



4


Y el comedor de las Cuatro Hermanas
         también conocido como “El Búho”
domingo por la mañana ahora
                          marzo del ochenta y siete
o cualquier año de ofertas de domingo
huevos revueltos y jamón cortado
los brillantes puestos repletos de familias
           griegos de  Lowell  y franceses de Gaspé
                    Joual patois y Argos argot
los esclavos Espartanos escaparon
                      al Nuevo Mundo
aquí  se encarnaron
                 en el torrente de sangre del
                 American Sunday morning
y  en “Ti-Jean” Jack Kerouac
         que viene sonriendo con
               su desastrosa gorra de beisbol
     hambrienta  de misa
                      en esta Iglesia de Todos los Santos Hambrientos
   guarida de los Búhos trasnochados
                                          bendiciendo cada puesto….



5

Ah el Sonriente Silencioso
    el único
               con la camisa leñadora
    y la gorra de aletas levantadas
             soplando sus manos en invierno
        como para encender una llama
el Forastero Misterioso  lo conocía
    como Ti-Jean el sonriente
                    recitando poemas al pasar por  los  edificios de ladrillos rojos
derribados por la corriente del río
                                       (Oh poderoso Merrimac
                                                 “estruendoso silenciador”)
               donde una vez una medianoche
       el joven Ti- Jean bailó con Mémère
                    bajo la ahogada luz de la luna
y rodaron sobre el césped
    su madre y amante
            sólo uno con Buda
                        en sus brazos



6

Y luego Ti-Jean Jack con la lengua Joual
vestido como un defensa Americano en camisa a cuadros
           cruzando y recruzando América
                                    en autos veloces
la sombra de un Dr Sax oscureciéndose
    como una sombra misteriosa  sobre un paisaje
canción de la carretera cantada borracho
              con Whitman y Jack London y Thomas Wolfe
     todavía resonando a través de
                          una América del mil novecientos treinta
                          una América del mil novecientos cuarenta
                          una América que partió hace mucho
excepto en las destartaladas viejas y polvorientas
                             estaciones Greyhound de colectivos
                  en pequeños y perdidos pueblos
la visión de Ti-Jean de América
          desde la ventanilla de un auto en marcha
la misma desolada  y arrebatada
                                    visión de Wolfe
captada desde un coche tren mucho tiempo atrás
(“Y así él vio la primera tierra oscura”)
Y entonces Jack
          en un  bar de ángel de medianoche
en algún lugar al  oeste de Norteamérica
donde una virgen borracha
            (sombras de una de ellas en una esquina de Merrimac)
le hace un gesto con sus ojos
                                       un gesto azul
               y Ti-Jean le contesta
                                           sólo con sus ojos
y la noche cae sobre ellos
       y la luz cae sobre ellos
            haciendo el amor en un estacionamiento



7



En la oscuridad de su noche campesina 
   en la luz de las iluminadas
                             estaciones de la Cruz
                y la gruta  iluminada
                            camino abajo  detrás de  la Casa Funeraria
                                               por el rugido del rio
donde ahora Ti-Jean solo
                 (volvió a Lowell
                   en otro intento
                                 Wolfiano  fracasado
                                  de Volver a Casa Una Vez Más)
a  tientas entre las Doce Estaciones de la Cruz
       recitando en voz alta las inscripciones en francés
                     con su acento Joual
      que hace al Cristo francés de yeso
                                                 reir y llorar
               al alzar Su enorme Cruz
                             hacia el Monte Eterno
Y una lágrima muy real cae
                                   en la gruta
                            del rostro
                                        de la Virgen drogada


8


          Luz sobre luz
la Montaña
               permanece quieta


9.


Manos sobre oídos
él se escabulle
        con la Campana….
                                      


 Versión: Marina Kohon



The Canticle of Jack Kerouac
1.

Far from the sea far from the sea
                                     of Breton fishermen
       the white clouds scudding
                                             over Lowell
            and the white birches the
                                           bare white birches   
                along the blear night roads
                                       flashing by in darkness   
            (where once he rode
                                        in Pop’s old Plymouth)   
And the birch-white face
                                    of a Merrimac madonna   
            shadowed in streetlight
                            by Merrimac’s shroudy waters   
                  —a leaf blown
                                     upon sea wind
                     out of Brittany
                                           over endless oceans

2.

There is a garden in the memory of America
There is a nightbird in its memory
There is an andante cantabile
in a garden in the memory   
of America
In a secret garden
in a private place
a song a melody
a nightsong echoing
in the memory of America   
In the sound of a nightbird   
outside a Lowell window
In the cry of kids
in tenement yards at night
In the deep sound
of a woman murmuring
a woman singing broken melody
in a shuttered room
in an old wood house
in Lowell
As the world cracks by
                                 thundering
like a lost lumber truck
                                    on a steep grade   
               in Kerouac America
The woman sits silent now
                                     rocking backward   
      to Whistler’s Mother in Lowell
                         and all the tough old
                                          Canuck mothers   
                              and Jack’s Mémère
And they continue rocking

      And may still on stormy nights show through   
          as a phantom after-image
                            on silent TV screens   
             a flickered after-image
                              that will not go away   
                in Moody Street
                  in Beaulieu Street
                   in ‘dirtstreet Sarah Avenue’   
    in Pawtucketville
       And in the Church of St. Jean Baptiste

3.

And the Old Worthen Bar
                                  in Lowell Mass. at midnight   
         in the now of Nineteen Eighty-seven
Kerouackian revellers
                               crowd the wood booths
         ancient with carved initials
                  of a million drinking bouts
                        the clouts of the
                                       Shrouded Stranger
                  upon each wood pew
      where the likes of Kerouack lumberjack
             feinted their defiance
                                 of dung and death
Ah the broken wood and the punka fans still turning   
          (pull-cord wavings
                                     of the breath of the Buddha)   
       still lost in Lowell’s
                                        ‘vast tragedies of darkness’
                           with Jack

4.

And the Four Sisters Diner   
         also known as ‘The Owl’   
Sunday morning now
                           March Eighty-seven
or any year of Sunday specials   
Scrambled eggs and chopped ham
   the bright booths loaded with families
      Lowell Greek and Gaspé French
               Joual patois and Argos argot
    Spartan slaves escaped
                         into the New World
         here incarnate
                              in rush of blood of
                            American Sunday morning
And “Ti-Jean” Jack Kerouac   
      comes smiling in
                           baseball cap cocked up
               hungry for mass
                              in this Church of All Hungry Saints   
         haunt of all-night Owls
                                           blessing every booth ...

5.
Ah he the Silent Smiler
    the one
               with the lumberjack shirt
         and cap with flaps askew
                     blowing his hands in winter
             as if to light a flame
    The Shrouded Stranger knew him
         as Ti-Jean the Smiler
            grooking past redbrick mill buildings
            down by the riverrun
                              (O mighty Merrimac
                                           ‘thunderous husher’)
               where once upon a midnight then
            young Ti-Jean danced with Mémère
                   in the moondrowned light
And rolled upon the greensward   
    his mother and lover
         all one with Buddha
                           in his arms

6.

And then Ti-Jean Jack with Joual tongue
      disguised as an American fullback in plaid shirt   
          crossing and recrossing America
                                             in speedy cars   
    a Dr. Sax’s shadow shadowing him
      like a shroudy cloud over the landscape   
       Song of the Open Road sung drunken
               with Whitman and Jack London and Thomas Wolfe
            still echoing through
                            a Nineteen Thirties America   
                            A Nineteen Forties America   
                            an America now long gone
               except in broken down dusty old
                                              Greyhound Bus stations
                   in small lost towns
       Ti-Jean’s vision of America
                seen from a moving car window
                      the same as Wolfe’s lonely
                                                sweeping vision
                  glimpsed from a coach-train long ago
       (‘And thus did he see first the dark land’)   
And so Jack
                in an angel midnight bar
   somewhere West of Middle America
          where one drunk madonna
                        (shades of one on a Merrimac corner)   
      makes him a gesture with her eyes
                                                       a blue gesture   
          and Ti-Jean answers
                                       only with his eyes   
And the night goes on with them
       And the light comes up on them
                      making love in a parking lot

7.

In the dark of his fellaheen night
    in the light of the illuminated
                                 Stations of the Cross
               and the illuminated Grotto
                           down behind the Funeral Home   
                                           by roar of river   
       where now Ti-Jean alone
                     (returned to Lowell
                        in one more doomed
                                    Wolfian attempt
                                    to Go Home Again)   
    gropes past the Twelve Stations of the Cross
               reciting aloud the French inscriptions
                   in his Joual accent
            which makes the plaster French Christ
                                                       laugh and cry
                  as He hefts His huge Cross
                                        up the Eternal Hill   
    And a very real tear drops
                                           in the Grotto
                           from the face
                                              of the stoned Virgin

8.

         Light upon light   
The Mountain
                  keeps still

9.

         Hands over ears   
He steals away
               with the Bell. . . .

Writ in Lowell and Conway and Boston Mass. and San Francisco   

March-April 1987




Rainer Maria Rilke


Gata Negra


Un fantasma, aunque invisible, es aún un espacio
donde tu vista puede golpear, resonando;  pero  aquí
entre este  espeso pelaje  negro, tu más dura mirada
será absorbida y desaparecerá completamente:

como si fuera  un  loco delirante, cuando nada ya
puede   aliviarlo, que acomete contra  la noche oscura
aullando,  golpea  la  pared acolchada, y siente
la ira amainando  hasta calmarse.

Ella  parece esconder dentro de sí  todas las miradas
que le han posado, para poder observarlas
como a un público, amenazante y taciturna
y  enrollarse a dormir con ellas. Pero casi de pronto

ella mueve su cara hacia la tuya, como si despertara;
y sobresaltado,  te ves pequeño,
dentro del  ámbar de sus órbitas
suspendido, como un insecto de una especie extinguida.




Nota: traducción realizada con la colaboración de Andrés Rimondi.




Schwarze Katze



Ein Gespenst ist noch wie eine Stelle,
dran dein Blick mit einem Klange stößt;
aber da, an diesem schwarzen Felle
wird dein stärkstes Schauen aufgelöst:

wie ein Tobender, wenn er in vollster
Raserei ins Schwarze stampft,
jählings am benehmenden Gepolster
einer Zelle aufhört und verdampft.

Alle Blicke, die sie jemals trafen,
scheint sie also an sich zu verhehlen,
um darüber drohend und verdrossen
zuzuschauern und damit zu schlafen.
Doch auf einmal kehrt sie, wie geweckt,
ihr Gesicht und mitten in das deine:
und da triffst du deinen Blick im geelen
Amber ihrer runden Augensteine
unerwartet wieder: eingeschlossen
wie ein ausgestorbenes Insekt. 












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